Encantamiento en el amor o hechizo en el amor con profesionales

La brujería, como expliqué en mi artículo anterior, tiene un valor simbólico bastante diferente según se sea laico o iniciado, en un caso pudimos ver en ella una acción a veces maléfica resultante de la brujería necesariamente negativa, a veces será más bien el equivalente de un hechizo amoroso con Alicia Collado que será percibido como un encanto proveniente directamente de las personas que se benefician de él.

Amor duradero con hechizos

Evidentemente al término sólo hechizante se le puede atribuir, por tanto, un afecto o una función bastante heterogénea según el contexto y quienes hablan de él, por lo que será bueno yuxtaponer un calificativo para precisar su verdadera naturaleza y hoy es de amor hechizante, así será para profundizar una noción un poco diferente de hechizo amoroso en magia roja aunque el margen es bastante sutil de descifrar.

En cualquier caso, todos verán en última instancia la palabra más adecuada según lo que sientan como un valor personal que pueda expresar la realidad que se presenta: positiva o negativa, con o sin adjetivo para calificar aún más su contenido exacto.

Hechizo de amor preciso

Por lo tanto, más precisamente en lo que respecta al hechizo amoroso, uno tiene derecho a pensar que funciona mucho mejor y de una manera más positiva que si se evoca “el hechizo amoroso” del que algunos ya me han expresado la antinomia relativa o la ambigüedad de los términos asociados ya que el hechizo es percibido aquí por muchos de ustedes como una restricción forzada, una especie de manipulación algo lúgubre.

Otros dirán que estamos intentando demasiado para centrarnos en los nombres pero es absolutamente necesario saber que cada término corresponde a un enfoque diferente que incluso puede orientarse inversamente según el contexto y el método utilizado, por lo tanto, tenga cuidado de expresar lo que debe ser.

Amor poderoso

Es de suma importancia captar la carga evocadora de estos dos tipos de terminología frente al consultor para definir cuál de las dos se adecuará más a su visión exacta del trabajo a realizar, en cuyo caso podemos tomar una dirección equivocada y no actuar lo más cerca posible de su legítima voluntad.

Es aquí un error común que puede ocurrir, no tomarse el tiempo suficiente para construir toda la dialéctica semántica correspondiente a la naturaleza profunda de la solicitud, no estar en la afirmación sino en la aproximación, no luego utilizar el ritual objetivo para resolver el problema, en cuyo caso podríamos tomar la dirección equivocada y no actuar lo más cerca posible de nuestra voluntad legítima.

Poder de ritual

Tomarse el tiempo en la consulta es obviamente no confundir velocidad y prisa pero sobre todo saber captar la realidad del universo interior de la persona que pide ayuda, es amoldarse a ella para hacer una capa utilizable.

Les recuerdo que el practicante es solo el ejecutor del ritual del que es custodio del conocimiento para elaborarlo y lanzarlo pero que el solicitante-consultor es el patrocinador legítimo cuya firme voluntad no es otra que la expresión motora que dará al ímpetu activo para animar el proceso del ritual así establecido.

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